Mostrando entradas con la etiqueta lecciones de acuarela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lecciones de acuarela. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de junio de 2011

Ando Pintando un Guayacán-Parte 1.

Ando Pintando un Guayacán-Parte 1.

Sigo deseando compartir con ustedes lo que hago en mi trabajo con la acuarela. En esta ocasión ando pintando un Guayacán. Para los que no conocen qué es un Guayacán, en especial a los que están conociendo un poco más sobre mi país Panamá, puedo decirles que un Guayacán es un árbol muy común de países tropicales, pueden ubicarse en varios localidades desde México hasta Perú, para que tengan un ejemplo.
Lo que hace particular al Guayacán, es el colorido de sus flores. Su inconfundible amarillo pinta los paisajes de una manera única y especial, por eso fue un tema que me pareció perfecto para convertirlo en una obra con acuarela. El tema del color amarillo de un Guayacán es el que hablaré en el próximo artículo, para esta primera parte quiero darles unos datos prácticos para aprender un poco más sobre cómo pintar un árbol, cualquiera que sea su especie. Es que particularmente, los árboles presentan una forma que hace cualquier ensayo de dibujo y pintura, algo muy interesante. Sin darnos cuenta, podemos aprender sobre lo que yo personalmente llamo, la “arquitectura de los árboles”. Mi obra en acuarela siempre tiene algo de arquitectónico, por lo menos eso me han dicho y seguramente responde a mi carrera profesional, por lo que analizar en términos de arte un árbol, puede ayudarme a interpretar estos elementos de la naturaleza como estructuras muy complejas e interesantes, con varios elementos que conforman el volumen que en sí poseen.
Para hacer más sencilla la explicación, aquí les anoto unos datos sobre cómo hacer para empezar a trabajar un árbol con cualquier técnica de dibujo y pintura, aplicable obviamente también, a la acuarela:
1. Lo primero que lógicamente deben hacer, es dibujar un árbol. Parece cosa sencilla, pero para lograr un verdadero realismo, hay que reproducir las hojas de manera que se vea el árbol, tan coposo o abundante, como es. Un consejo bien práctico es dibujar las hojas en pequeños grupos delineados. Ejemplo, si estás reproduciendo por el método de calco la foto de un árbol, marca con un lápiz o marcador, grupos de hojas, a modo de estar creando un conjunto de trazos curvos que sumados todos van a dar la idea de la frondosa copa de un árbol. Esto es más práctico que intentar reproducir hoja por hoja, serían muchas líneas y complicaría al momento de pintar.
2. Lo segundo a considerar es que un árbol siempre es un volumen de tres dimensiones que está en medio de un paisaje. La idea más simple de un árbol es quizás un trazo de un tronco y la copa, pero en sí un árbol posee un gran volumen y detrás del mismo permite ver el paisaje a su alrededor. Por tal razón, lo primero que debemos pintar es todo lo que esté detrás de nuestro árbol, en nuestro dibujo. Casi siempre detrás de un árbol lo que se percibe entre sus hojas y ramas es el cielo, así que eso es lo primero que debemos definir.







3. Al definir el cielo, de inmediato el dibujo cobra más sentido. Ese grupo de hojas delineados en los conjuntos de trazos curvos, tal como les explicaba anteriormente, ya se entiende mejor como un árbol. Es casi un efecto inmediato que sólo se logra aplicando un poco de lógica, ya que el cielo es lo que está detrás de un árbol. El siguiente paso en la estructura de la “arquitectura de un árbol” es definir las ramas. Esto implica un trabajo de pintura de mayor precisión. Aquí es donde un árbol comienza a ser un reto de arte un poco más complejo. Para las ramas, se requieren trazos finos y precisos, por lo que un pincel que nos permita este tipo de líneas, es el ideal. Un pincel delgado y sobre todo, que manejemos con comodidad, es la mejor herramienta para tal fin. Analizar el tema de las ramas va muy de la mano del tipo de árbol que se esté pintando, en el caso del Guayacán, una mezcla de chocolate oscuro con un poco de negro, produce el tono lo suficientemente oscuro para dar la idea de las ramas, sin perder los tonos chocolates propios de la corteza de los árboles.
El árbol que estén pintando pueden tener un número variado de ramas, pueden tener unas cuantas o quizás varias. Lo que sigue después es el tema del color, y para el Guayacán todo se trata de lograr el amarillo correcto. Esto lo veremos en el próximo artículo. Sigo por mi parte pintando el Guayacán. Como siempre, pueden ver más imágenes del trabajo con acuarela de este tema en “nuestro álbum de Facebook”. Están invitados también a seguirnos en esta red social.

Un saludo desde Panamá,


Melissa G.

viernes, 11 de marzo de 2011

Qué ando pintando-Parte I (Tras encontrar el color madreselva).

Qué ando pintando-Parte I (Tras encontrar el color madreselva).

Tras varios artículos y conceptos compartidos con todos ustedes en el blog, retomamos lo mejor de “Panamá, en Acuarela”, que es la realización de obras de arte con esta bella técnica. Pensé que una buena forma de compartir lo que voy haciendo con acuarela es no sólo publicar el resultado final, sino también las etapas en la que va creciendo un trabajo. A menudo, las personas le preguntan a alguien que pinta: ¿Pero cómo haces para que te quede así? La verdad es que en un momento como ése, la mayoría de las personas que pintan, los artistas, no tienen una respuesta completa o totalmente satisfactoria, porque simplemente han seguido un proceso hasta un resultado final, y varias etapas han quedado atrás. Para el propio crecimiento como artista y para enseñar a las personas que quieren aprender, sería bueno contar con las etapas que han hecho una obra lo que es.
Para empezar con este concepto de “qué ando pintando” de “Panamá, en Acuarela” publico la etapa inicial de esta obra inspirada en la búsqueda del color del año 2011: Rosado Madreselva. Como vimos en el video que tenemos en nuestra página de youtube, la naturaleza misma nos daba ideas para sacar motivación para usar ese tono de rosa. Una hoja de una “dracena” con este tono, acompañadas de otras verdes ,me dieron la pauta para comenzar a experimentar. Por la manera en la que va la obra, resalto dos conceptos que se pueden aprender:
-Respetar los espacios en blanco hacen la diferencia. Lo mismo va para los espacios que van en tonos más claros. Podríamos irnos con el gusto de poner más color y cubrirlo todo, pero el mejor efecto es aquel que respeta o le saca provecho, al efecto de la luz sobre un objeto, donde se producen diferentes tonos. Si tienen el cuidado de notar cuáles son las partes que van en blanco o en tonos más claros, van a comenzar a sentir que su pintura tiene una presentación más profesional.
-A medida que avanzas, ir analizando si le estás sacando provecho a las gradaciones en un mismo color. Así como debes buscar qué va en blanco, que va más claro, analiza los colores que estás usando y si ese color va igual en todas las partes presentes. Una de los fuertes de las acuarelas es la capacidad para presentar un mismo color en diferentes tonos y hasta en una misma línea o pincelada. Sólo basta aplicar pigmento en estado puro y luego diluirlo con agua, ese efecto degradado que da un toque especial. Sé que puedo sacarle mayor provecho a esta cualidad en la pintura que les presento.

Voy a continuar pintando esta obra que será parte de la colección “Madreselva”. Les traeré los avances y los nuevos conceptos que puedo compartir con ustedes.

Un saludo,

Melissa G.