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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Así seguimos #EnAcuarela con #Arteententación: (Con Orquídeas, Iguana y #NovelaTCE).



Así seguimos #EnAcuarela con #Arteententación: (Con #Orquídeas, Iguana y #NovelaTCE).
  
    Ya quería volver a escribir en el Blog, como les había comentado, he estado editando mi primera novela escrita: “Tentación, Color Esmeralda”, #novelaTCE pues el trabajo también se ha traducido en el Blog o Bitácora Introductoria de la historia, donde estaremos publicando historias que sintetizan la realidad que vive cada personaje, y que a la vez van describiendo el mundo que encierra esta historia. Visiten: http://tentacioncoloresmeralda.blogspot.com, y vayan siguiéndole los pasos a #HistoriasCortasTCE para que sean parte de esta novela.  Les comparto una de las imágenes promocionales, a la cual la acompaña una curiosa iguana, que es parte de la colección en acuarela más reciente: “Arte. En Tentación”, de la cual les resumo los adelantos hasta el momento.




    “Arte, en Tentación”, comenzó con “Plátanos, a la Paparazzi” y ahora posee dos piezas más: “Orquídea Tentadora” y “Protagonista, en Acción”.  Todas las piezas de alguna forma representan a modo de símbolos, elementos o características del mundo de la novela “Tentación, Color Esmeralda”.  “Orquídea Tentadora” es sin duda un reflejo de la belleza, pero no de cualquier belleza, sino de aquella que es intrigante, interesante, pero a la vez simplemente hermosa, sencilla, con elementos bien definidos, que logra con pocas líneas, llenar todo un espacio.  Una belleza tentadora, pero también que tiene una profundidad, que evoca pureza, espiritualidad, celebra la vida y lo que es más importante, simboliza la autenticidadY todo lo encierra una sencilla Orquídea que se encontraba en un jardín del patio de una casa de suelo panameño.


    Pintar esta orquídea fue otra tarea más en acuarela, con logros y con más aprendizaje, el cual me gusta compartir en este Blog.  Me tocó pintarla en época de mucha lluvia, condición climática que es un reto para una técnica que necesita ver cómo se van secando los colores para poder ir avanzando; también la lluvia hace que la iluminación natural disminuya y se depende entonces más de la iluminación interior de lámparas cercanas al área de trabajo.  Pues tuve ir avanzando con estos retos, tratando de lograr los tonos para la orquídea, que como buena flor, uno puede decir a primera instancia que es básicamente de un color, pero a la hora de pintarla, mientras más tonos uno pueda desglosar o descubrir dentro de la misma, mejor es el resultado.  Ésa es una de las mejores recomendaciones para pintar flores y esta orquídea es la muestra.  De un tono rosado claro y más fuerte al centro, para representarla, se necesitó lograr las variaciones dentro de estas tonalidades claras y oscuras. 


    La razón para desglosar los tonos que hay presente en una flor a la hora de pintarla, es que estamos hablando de una forma, con pocos elementos, pero que no es plana, por el contrario, es tridimensional y juega en 360º con la acción de la luz, creando un juego de luces y sombras que tiene que representarse en el papel. Si no es así, se estaría representando simplemente elementos planos, como si fuera una flor hecha de pedazos de papel que se pegaran sobre la hoja donde se va a realizar la obra.  Si observan las tomas de la “Orquídea Tentadora” en acuarela, podrán darse cuenta que aunque básicamente todo gira en los tonos rosado, lila, y fucsia, los mismos están presentes en distintas gradaciones. Ésa es la clave para una buena representación de una flor. 



    La lluvia y la poca luz me dificultó en un pétalo lograr las variantes en el tono deseado, pero dos recursos me ayudaron a matizar: Acuarela en tono blanco “Chinese White” y algunos toques de lápiz blanco prismacolor. Realmente cuando uno se pasa en el color o un color seca muy oscuro, estos recursos son buenos y se mezclan bien con la acuarela, ya que los tonos en los pétalos de una flor, son una buen muestra de cómo los colores pueden presentarse matizados.  Precisamente volvemos a ese punto, donde una flor pareciera manejarse dentro de uno o dos colores básicos, pero son esas gradaciones las que le dan su características y realismos en la pintura; esas gradaciones no son otra cosa que los tonos principales mezclados con un color base blanco, que los une  fundiéndolos dentro de la completa composición de la flor.  En palabras más sencillas, uniendo los tonos con blanco, se logra ese suave efecto de varias tonalidades, dentro de un todo, como lo es una flor.  Se puede aplicar el color blanco en acuarela “Chinese White”, como una ligera capa sobre el color que secó muy oscuro, se puede también mezclar blanco con la tonalidad usada para crear un tono más claro y aplicar sobre la parte que quedó oscura, lográndose ese efecto matizado o mezclado con blanco, que se funde o une perfectamente con la composición.  Igualmente, se puede aplicar un poco de lápiz de color blanco o también pastel blanco y la clave es esparcirlo y mezclarlo con la acuarela aplicada, para lograr un halo de luz sobre el tono que quedó muy oscuro para lo que uno estaba buscando.  Estos son las tácticas que les comparto, para que ni las malas condiciones de tiempo que hacen demorar secar los colores, disminuyen la luz natural, puedan resolverse manteniendo excelentes resultados.


    Junto con estos recursos, les regalo uno de los mejores consejos, para lograr una verdadera flor “tentadora”, en acuarela.  Las flores son hermosas, pero para que se conviertan en una verdadera obra de arte, trabajen el fondo, piensen en colores hermosos, balanceados, que armonicen con la flor, pero que la hagan resaltar también.  El fondo en una composición de una flor, es el espacio perfecto para transmitir algo, usar la imaginación, romper un poco el molde, ponerse creativo.  Para mí, usar tonos oscuros para una orquídea tan suave, fue llevarla al nivel de “tentadora” que buscaba y el tono azul profundo, casi eléctrico, balanceó el resultado final para que siguiera siendo luminoso, como la misma flor.  También el fondo resultó para mí una representación de la #novelaTCE, porque es el mundo de tonos oscuros de la minería, pero a través de las “esmeraldas” bajo la tierra que describe muchas veces la historia, se conduce al escenario que es todo lo contrario: El mar.  Ese azul profundo junto a la “Orquídea Tentadora”, nos comienza a contar esta maravillosa relación de escenarios en la historia: “Tentación, Color Esmeralda”.  Les vuelvo a dar la bienvenida a mi 1º novela escrita, conózcanla en su Blog introductorio: http://tentacioncoloresmeralda.blogspot.com





    La colección “Arte, en Tentación” continúo con una intrépida #Iguana en un escenario de arquitectura canalera panameña, con veraneras que florecieron, en #acuarela.  Ésta, es otra historia, que les contaré en breve, por ahora, como siempre, seguimos #EnAcuarela, El álbumde Facebook del taller de “Orquídea Tentadora”, https://www.facebook.com/media/set/?set=a.900641396629640.1073741835.147504161943371&type=1

Un abrazo, “en acuarela”,

Melissa G.

@MelissaGuardiaV

jueves, 31 de julio de 2014

Llevando Plátanos a la Tierra de los Paparazzi: (La 1º Obra de #Arteententación).




Llevando Plátanos  a la Tierra de los Paparazzi: (La 1º Obra de #Arteententación).

    Llevo un tiempo sin actualizar el Blog, pero extrañando poder hacerlo y he estado fusionando muchas cosas para poder abarcar todo lo que hemos ido haciendo en acuarela. Una de esas nuevas ideas es la colección más reciente: “Arte, en Tentación”, que estamos introduciendo como tendencia con: #Arteententación.  La idea es ir contando un poco lo que hice creativamente desde antes de pintar en acuarela profesionalmente, cuando comencé a escribir: “Tentación, Color Esmeralda”.  Basándome en los colores, los temas, los símbolos que fui reuniendo con el proyecto de esta novela escrita, voy contando a través de la acuarela, muchas cosas que son parte del mundo de “TCE”, las siglas del nombre de la novela, pero con un toque a lo: “Panamá, en Acuarela”, que ha sido mi plataforma desde la cual me he dado a conocer.


    La 1º obra de #Arteententación, ha sido “Plátanos, a la Paparazzi”.  No pude encontrarme con mejor tema, porque une algo que es muy panameño, como el plátano, con la idea de la famosa receta de: “Plátanos en tentación”, para enlazarla con el nombre de la novela: “Tentación, Color Esmeralda”, que se desarrolla en el país vecino Colombia, y teniendo a una paparazzi como protagonista, por lo que “Plátanos, a la Paparazzi” es una buena síntesis de todo lo que ha ido pasando creativamente hablando antes de lanzar a la novela escrita “TCE” al público en general.




   El reto “en acuarela” para esta obra fueron básicamente dos: El primero, tomar la imagen de referencia que mostraban plátanos verdes en distintos contendedores, a modo de secciones, pero pintar en cada sección, plátanos distintos: Verdes, amarillos y maduros, los cuales obtienen una tonalidad oscura llegando hasta el tono negro.  Esto representa un reto para el que pinta acuarela, porque debe basarse en las intensidades de tonos que observa e interpretarlas en otro color.  El segundo reto, fue pintar en otro país, en la ciudad de Los Ángeles, lugar propicio para el nombre de la obra: “Plátanos, a la Paparazzi”, por ser la ciudad de la grandes estrellas, pero también la ciudad de los paparazzi que siguen con sus lentes a los famosos.  El cambio de lugar para pintar en “acuarela”, implicó el reto de planificar transportar material, estar en otro sitio con condiciones climáticas y de iluminación, un poco distintas, no radicalmente diferentes a las que cuento en Panamá, pero sí significaban algo nuevo. 




   Sobre el pintar usando una imagen de referencia sólo para tomar las variaciones de tono, pero empleando colores distintos y hasta texturas diferentes, dado la representación de plátanos en plena maduración, cuando son de color negro entremezclados con tonos amarillentos y hasta más suaves al tacto, implicó pasar a ese nivel cuando uno es capaz de traducir lo que se observa en cualquier color.  Llegar a descubrir las mejores técnicas para pintar en acuarela no sólo se trata de efectos, que sin duda son maravillosos, también se trata de cosas muy básicas como saber leer las distintas intensidades de color, de luz, así como observar los detalles y poder reproducir e interpretar toda esa información, en cualquier color, sin importar la referencia que uno esté usando, sea una foto, una imagen, o un objeto o paisaje que se observe directamente.  Con “Plátanos a la Paparazzi”, logré practicar esta destreza que ayuda a descubrir todas las posibilidades de la acuarela.




    En cuanto a viajar a Los Ángeles y pintar en acuarela, les puedo compartir que una de las formas más prácticas de llevar materiales, en este caso, acuarelas, resultó para mí un juego de pinturas en presentación tipo “pastillas” o las que el pigmento viene compactado en porciones de pequeños tamaños, en este caso llevé un juego de acuarelas con 24 colores en presentación circular, que incluso se pueden desmontar. Preferí llevar este tipo de acuarelas, en lugar de aquellas en tubo, porque eran más prácticas y seguras de transportar; el estuche hermético y la consistencia de las acuarelas son más adecuadas para evitar que las pinturas se derramen o que algo sufra un daño dentro del equipaje.  Me tocó trabajar de noche en una habitación con aire acondicionado, una sola ventana con muy buen vista del centro de la ciudad iluminado y con una lámpara de mesa de luz amarilla.  Descubrí que pintar en un clima un poco más frío que mi ciudad natal, requiere dejar secar un poco más la acuarela para ver cómo va avanzando el trabajo.  A lo largo del día sale el sol en la ciudad de Los Ángeles que también aproveché para completar, revisar y detallar el trabajo, “en acuarela”.  Así fue como pude realizar “Plátanos a la Paparazzi”, en la ciudad de Los Ángeles, parte de “Arte, en Tentación”, rumbo a “Tentación, Color Esmeralda”.  He estado ocupada con TCE, pero quiero seguir con este blog, incluso renovarlo y hacer que crezca en contenido, pero les adelanto que TCE como historia comenzará con “Búsqueda……y Beneficio”.

El "Álbum del taller de“Plátanos a la Paparazzi” ¡Sigan este taller, con #Arteententación! https://www.facebook.com/media/set/?set=a.850915161602264.1073741833.147504161943371&type=1




Saludos “en acuarela”,

Melissa G.

@MelissaGuardiaV

martes, 1 de abril de 2014

El Resumen del Verano a la Vista. (Lo primero del 2014).


El Resumen del Verano a la Vista. (Lo primero del 2014).




    Como un broche de oro, el trabajo más reciente que realicé en acuarela: “Verano a la Vista”, dedicada al verano del 2014, representa también la última pieza en la más reciente colección: “Madreselva”.  Ésta ha sido una colección que principalmente la he desarrollado, compartiéndola a través de la internet por medio de las redes sociales y estableció para mí un desarrollo más libre e incluso, con un toque más internacionalizado, de mi obra “en acuarela”.  También contó con mayor número de piezas, y algunos diseños fueron designados para formar parte del material de Arte que ponemos a la venta a través de nuestro álbum en Facebook del “Bazar,en Acuarela”. A todos los que han formado parte y han crecido con “Panamá, en Acuarela”, a través de la internet, como quien sigue a esa sirena, que acompaña a nuestro logo, guiando hacia el mejor contenido que podamos encontrar, les decimos: ¡Muchísimas gracias!




     Sobre este trabajo, “Verano a la Vista”, puedo compartirles que la escena escogida, de un balcón con una puerta abierta, desde el cual se divisa el paisaje del Casco Antiguo, destacándose una edificación con muros originales de calicanto con el desgaste del tiempo, más el resto de edificaciones y el cielo de Panamá, resultó ideal para ser el cierre de la colección, porque ha sido un recorrido artístico que visualmente nos ha llevado a distintas escenas, pero tiene su desenlace en salir de vuelta a la realidad y descubrir que muchos de los elementos de la vida cotidiana ofrecen ese impacto y esa belleza, también en su versión más natural.  Ejemplo de ello son las veraneras y la herrería decorativa del balcón. Siendo estos elementos muy propios del trabajo que me gusta hacer, porque guardan una estrecha relación con la arquitectura, dado su función paisajística y constructiva, respectivamente, me gustó que en esta última pieza: “Verano a la Vista”, aparezcan de una forma más cercana.  La veranera, en un macetero, sin ser aquellas flores colgando desde un balcón, como he aprendido y me gusta pintarlas.  Y el balcón, no desde el trabajo detallado que alguien aprecia cuando camina por el Casco Antiguo, sino en la proximidad de alguien que puede acceder a ese balcón, que lo ve todos los días, pero que descubre algo nuevo al ver la vista que le regala el verano cada año. Ahí es cuando esa herrería vista de lado, es más una interpretación de lo que la vista aprecia de fondo, y el macetero con las veraneras, se sigue llevando el protagonismo, pero con un estilo más sencillo, más real, pero siendo hermoso también.




    Me gusta compartirles toda esta síntesis, porque una de las cosas que hace al arte o que ayudan a que un trabajo tenga su esencia artística, es que uno escoja ese elemento, ese escenario, ese paisaje, ese instante o cualquier idea que haga de lo que uno pinte o llegue a crear, una buena historia, porque una buena historia es lo que te permite tener una buena comunicación, o empezar a plantearla. El otro detalle que puedo compartirles, es que vuelvo a descubrir con este trabajo en acuarela que compartí también en un álbum de Facebook tomándole fotos de su evolución, que ayuda mucho hacer recuento del trabajo realizado, para descubrir de una manera sencilla, la forma de darle un detalle final al trabajo.  En este caso, descubrí unas cuantas pinceladas que podía darle, para crear una mejor forma en la caída de las veraneras, por lo que el consejo es muy espontáneo y útil: Con pequeños detalles, se puede todavía sacar mucho mayor provecho, de lo que ya hemos hecho y trabajado.


    Este pequeño resumen de lo primero que he hecho en el año 2014, pretende también ser la introducción para todo lo demás que viene.  He tomado un tiempo para volver a actualizar este “blog o bitácora”, porque he seguido con la revisión y edición de la novela que escribí:Tentación, Color Esmeralda”. Y de ahí, viene todo lo demás que sigue, que ya irán conociéndolo, pero se llama: “Arte, en Tentación”.

   Un abrazo, “en acuarela”,

Melissa G.

domingo, 27 de octubre de 2013

PARA HACER UN DULCE ARREGLO (CÓMO HACER UN LINDO BODEGÓN).


PARA HACER UN DULCE ARREGLO (CÓMO HACER UN LINDO BODEGÓN).

   Tenía anotado realizar otra obra en acuarela haciendo un arreglo de dulces panameños.  Ya había encontrado en este tema una fuente de inspiración muy especial.  Puede ser que el tema me lleve a muy buenos recuerdos de mi infancia, cuando descubrí no sólo lo sabroso de los dulces típicos panameños, sino también lo lindo y curiosos que son.  Puede ser también que años después, al comenzar a realizar mi trabajo de arte y pintura, redescubrí un poco los temas clásicos que han pintado grandes maestros a lo largo de la historia.  Es fácil llevar a nuestra mente la idea de un cuadro que muestre un arreglo de objetos, generalmente víveres y entre los más populares, frutas, vegetales, como también otros elementos, de delicateses, objetos como cacerolas, platos y cualquier objeto de utilidad en la preparación de alimentos  Fácilmente en la cocina de nuestros hogares o de nuestro familiares, habremos visto en alguna ocasión un cuadro de estos temas. ¿Pero cómo se logra hacer un buen bodegón en estos días?


    Pues tratar de modernizar este tipo de composiciones fue una de mis metas, creo que los dulces panameños han sido un recurso bien interesante para darle frescura a una temática bien clásica.  De ahí una de las primeras recomendaciones para lograr un buen arreglo de objetos que sirvan como composición para pintarla. No hay recetas que seguir estrictamente, pero encontrar elementos que uno mismo pueda entender su propio valor y belleza, ayuda mucho para que se pueda transmitir ese toque especial que hará que alguien diga: Esto es lindo, eso es especial, esto es una obra de arte. Lo que a uno le guste y conozca ayuda mucho y lo que uno encuentre para terminar de dar este detalle distintivo, también aporta a cualquier proyecto.  En mi caso, la tela con motivos panameños que puse sobre una canasta de mimbre donde arreglé los dulces, sirvió como un todo, que unieron las “coloridas cocadas”, “los huevitos o bolitas de leche”, que en este caso eran un poco más cuadradas, con sus envoltorios de papel maché, en un solo conjunto. Qué podrá ser ese elemento en el propio Bodegón que quieran hacer no lo sé, pero eso es lo que hace que cada arreglo que uno decida pintar, pueda convertirse en un gran trabajo de arte.


    Con los elementos seleccionados, llega el momento de acomodarlos.  Hay que hacer tantos ensayos como queramos y podamos, para en la variedad, elegir la mejor propuesta.  Jugué con los dulces panameños, buscando una secuencia de colores que guardaran más relación con el tricolor panameño: Azul, blanco, rojo; sin seguir estrictamente un orden particular y usando los otros tonos como amarillo, fucsia, verde, como complementos.  Es bueno tomar alguna idea base también, que nos sirva para crear un criterio que nos ayude a no sólo realizar el arreglo de elementos, sino también a escoger entre las opciones.  En el álbum de Facebook que les comparto, podrán ver las distintas variaciones de dulces panameños dispuestos para lograr el arreglo que pintar.  Como podrán ver en el álbum, la opción elegida surgió luego de varios ensayos previos que me permitieron también lograr el mejor enfoque.  Ahí hay también un consejo que es bien conocido, el cual pueden aplicar para su propio Bodegón: La práctica hace al maestro, en palabras más sencillas, mientras más puedan practicar, desarrollarán mejor sus destrezas. Por mi parte sé, que tengo todavía varios proyectos por realizar y un camino todavía por recorrer, para seguir perfeccionando mi propia técnica y destreza.  Por el momento, lo que he logrado, también me ha dejado otros conocimientos que he añadido a mi propio trabajo de arte.


    Creo que otra de las lecciones que me dejó este “Dulce Arreglo”, es pensar en el contenido de emociones que puede tener la creatividad y las expresiones de arte.  Cuando hice esta obra, pensé un poco en el nombre que le ponía al trabajo y en lo que implica poder arreglar algo y que sea dulce a la vez el proceso.  Les confieso que estoy usando un poco esta idea, para terminar de editar la Fase I de la novela “Tentación, Color Esmeralda”. Al igual que esta acuarela más reciente, ya veo más claro y completo las posibilidades y pienso que hay variedad, hay contenido y hay una muy buena historia que contar.  Mientras tanto, los dejo con este “Dulce Arreglo”, “en acuarela”. Espero que les guste y que lo vean lindo y hasta sabroso, porque los dulces panameños, son deliciosos. Es difícil saber cuál es el dulce típico panameño que más gusta y si pueden, no pierdan la oportunidad de probarlos, les va a encantar.

Un abrazo “en acuarela”,

Melissa G.
 
 

jueves, 8 de agosto de 2013

Historia de un Balcón: (Todo lo que se puede decir al pintar este tema en acuarela).


Historia de un Balcón: (Todo lo que se puede decir al pintar este tema en acuarela).

    Ya extrañaba volver a publicar en el Blog, seguir con la edición de la novela “Tentación, Color Esmeralda”, me ha tomado un poco el espacio que tenía para publicar artículos sobre todo lo que hago “en acuarela”, pero el trabajo de arte lo he continuado, esta vez con la obra más reciente de “un balcón”.  Y es que si hay un tema versátil para el arte, son los balcones, y ellos nos cuentan muchas historias, las cuales van más allá de la estructura o forma que tengan.

    Esta vez, un balcón en el Casco Antiguo, excelente lugar para encontrar estos temas en la ciudad de Panamá, Panamá, fue el recurso de inspiración.  Nuevamente me topé con un amarillo intenso, porque el edificio con balcones como el que recientemente terminé de pintar en acuarela, está pintado en ese tono, como parte de lo que ha sido un proceso de restauración en el área y donde colores intensos, han aparecido en el paisaje, dejando atrás muros con tonos desgastados o con mezcla de capas de pintura de distintos colores, mostrando cómo eran antes de ser renovados. Otra vez tenía ante mí el reto de pintar en acuarela tonos intensos, pero siempre estoy buscando variar e innovar: La propia historia que contaba el balcón me ayudaría lograr mi objetivo.
 

    ¿Y qué historia contaba el balcón, o cómo puede un balcón contar una historia? Creo que para una mejor explicación, voy a empezar por contestar la segunda pregunta.  Un balcón puede contar una historia, porque es un espacio perfecto para la expresión personal. En palabras más sencillas, un balcón es un lugar que las personas pueden personalizar y lo mejor de todo, es que pueden estar a la vista de todos. Sólo basta pensar en lo que aporta un balcón en la casa, apartamento, o habitación de alguien.  Es ese contacto con el exterior, es un lugar donde uno puede salir a tomar un poco de aire, a recrearse con la vista que se tenga o a ver el ritmo con el que se desarrolla el barrio donde se vive. En un balcón, la gente puede reunirse para hablar, o saludar a alguien que ven pasar; no nos olvidemos del aire romántico que siempre puede tener un balcón, siempre muy usado en películas para un momento de un emocionante encuentro.  Y no importa qué tan alto se esté o a qué altura se ubique un balcón, siempre hay una historia que surge por ese contacto con el exterior y también, por aquellos detalles que cualquiera puede colocar en ese espacio especial.

    Ahí es donde está también la clave de la personalización que de alguna forma u otra, se le da a un balcón.  Lo que la gente coloca en un balcón, es tan variado, como pueden ser las personas mismas en una sociedad.  Desde plantas y pensemos cuántas pueden colocarse, hablando de especies, formas y colores; pasando también por adornos en las paredes, recuerdos comprados en un viaje o paseo, o un detallito que simplemente habla de los gustos de quien habita en un lugar que posea un balcón.  En nuestros países latinoamericanos, o en cualquier parte del mundo, donde el sol se busque para aprovechar sus beneficios, en un balcón puede haber alguien tratando de lograr un bronceado, cocinando en una pequeña barbacoa o hasta colgando ropa para secarla al aire libre. Ésa fue la historia que me comenzó a contar el balcón con el cual me encontré.


    Por la avenida Central de San Felipe, en un edificio que hoy tiene un uso hotelero o de hospedaje, ya algo desgastado también por el paso del tiempo tras haber sido restaurado algunos años atrás, alguien se permitió colocar algunas camisetas, sobre las barandas del balcón, con un cerramiento tipo “red” en hierro. Casi siempre uso las tomas o fotos que hago para el trabajo en acuarela, como una referencia, para luego hacer mi propio dibujo a pintar. Esta vez dibujé dos camisetas entremetidas en coloridas veraneras, un tema muy característico de mi trabajo de arte y del cual todavía tengo mucho que explorar.  Gracias a las facilidades que te permite la parte creativa del arte, uno puede variar, y eso es lo que hice con el color de la ropa sobre el balcón. Pinté una camiseta de rayas blancas y azul celeste y otra completamente roja, ya que por aquellos días la selección nacional de fútbol de Panamá tenía juegos importantes para su clasificación al Mundial de Brasil; y lo que vino luego fue mejor, contra los pronósticos y sin que nadie lo esperara.


     Panamá se destacó en su participación en la Copa de Oro, varios jugadores panameños de fútbol hoy día lograron nuevos contratos con clubes importantes en el extranjero y esa camiseta roja sobre el balcón que pinté, cuenta un poco de esos logros, porque todo eso pasó mientras trabajaba en acuarela esa nueva obra. De esa historia en un balcón que surgió, sin saber hasta dónde llegaría, también surgió en mí, el reflexionar nuevamente sobre el valor que tienen estos espacios en nuestra sociedad.  Afortunadamente, la arquitectura panameña volvió a retomar la creación de balcones en los apartamentos, aunque sean muy pequeños en comparación a los que décadas atrás, se encontraban en varios edificios. Hubo una época en la que el balcón había sido reemplazado por un ambiente un poco más amplio, pero también totalmente cerrado al exterior o con algunos vidrios corredizos.  Bien valdría la pena no sólo mantener estos espacios, los balcones, sino también seguir jugando en cuanto a forma, tamaño y posibilidades que pueden brindar al diseño de espacios en general, porque las opciones son infinitas.
 
     Sobre lo que aprendí en acuarela, pintando este balcón, fue también bien sorprendente.  Lo que para mí terminó de darle el toque de impacto al trabajo, no fueron ni las flores de las veraneras, ni sus hojas, ni las camisetas, incluyendo la roja en homenaje al equipo de fútbol panameño.  Fue la estructura para el techo sobre el balcón y la sombras que proyectaba, lo que le dio ese toque a esta acuarela. Averigüé un poco sobre la historia de este edificio que usé como inspiración y llegué a conocer que su diseño buscaba una imagen más moderna a lo tradicional, empleado elementos de fabricación industrial, incluyendo los balcones de hierro, importados por pedido a catálogos de la época. Así es entonces, como la historia de este balcón, es una de tantas que pueden contarse, pero siempre habrá una nueva “historia de un balcón” por encontrar, para poder decir mucho más de lo que alguien puede imaginarse.
 
 
   Nuestro “álbum en Facebook” con fotos recopilando el proceso de pintura de esta obra en acuarela:

 
 
Un saludo “en acuarela”, desde Panamá,

Melissa G.

lunes, 20 de mayo de 2013

La Vida en Rosa Panameño: Un trabajo que siempre quería hacer.



La Vida en Rosa Panameño: Un trabajo que siempre quería hacer.

   Me permití para un nuevo trabajo en acuarela, desarrollar un tema que desde hace un tiempo había ganado mi interés.  Quizás vino por el planteamiento de varias ideas.  Usualmente se puede pensar que siendo Panamá un país de clima tropical, sus tonos más característicos son intensos y fuertes.  De hecho, cuando presenté unas fotos de la ciudad de Los Ángeles en la página de Facebook, se comparó un poco los tonos de esta ciudad, con los que uno puede encontrar en los ambientes que denominamos comúnmente como tropical.  Lo cierto es que en Panamá, también hay tonos suaves, delicados y bien interesantes. Así que busqué una fuente para encontrar un buen ejemplo. Los Robles Rosados, que ya había descubierto anteriormente, resultaron una excelente referencia y este año, se lucieron con una floración variada y bellísima, en medio del paisaje urbano que necesita todavía encontrar un mejor orden para poder disfrutarlo.
 

   Al hablar de un “Rosa Panameño”, quizás nos llega a la mente que existen otros tonos, también en rosado, muy relacionados con el país en el cual su cultura se identifica con estos colores.  Basta sólo pensar en el famoso “Rosa Mexicano”, tan intenso y enigmático, presente desde en prendas de vestir, hasta en la arquitectura.  También están los tonos que llamaríamos “fucsia”, o rosado encendido, como los que encontramos en la India, también asociados con sus costumbres y tradiciones, que han pasado desde sus vestimentas, a la decoración más contemporánea.  En esta ocasión, un “Rosa Panameño”, nos sorprende con su suavidad, nos habla también de una inspiración de tranquilidad y relajación, ofreciéndonos variedad, dado que en este color proveniente de la floración de los árboles como los robles, presenta opciones que van desde un rosado con notas en blanco, lila, malva, hasta un poco más intensas con un rosado brillante, con notas rojizas para producir un rosado encendido en su profundidad.






    Que un color propio de tierras “panameñas” nos ofrezca esta propuesta habla por una parte de los colores con los que podríamos identificar y ampliar nuestra cultura local. Como indicaba al principio, no se trata solamente de colores profundos e intensos lo que hay en tierras tropicales; quizás un paisaje como el nuestro, que posee en ciertas áreas del centro de su ciudad, vista al mar y que en sí posee como panorámica principal en toda la extensión de su territorio, el contacto con los océanos, bien podría relacionar su identidad con un rosado suave que complemente los tonos intensos que podemos encontrar en el entorno.  Es que en sí, el conjunto de expresiones culturas, desde vestimenta, trabajo artesanal, gastronomía, hasta incluso al  llegar al diseño de edificaciones, decoración y preferencias de moda actual, nos habla de un uso y preferencia de tonos suaves, complementados por notas de color intensas, a veces incluso optando por colores básicos y oscuros.  Un “rosado panameño” inspirado en los árboles robles de flores rosadas, podría guiarnos a variar un poco, sin perder la esencia de lo que somos, a la hora de crear una imagen o concepto creativo.  Un dato curioso, es que los árboles de los cuales se tomó la inspiración para este “rosa panameño”, poseen troncos en un tono gris oscuro, más que chocolate profundo.  Quizás esta combinación pueda dar una buena referencia para alimentar la imaginación.
 

     Y si hablamos de un “rosa panameño”, también podemos pensar en la “vida en rosa”, que nos lleva a aquella famosa canción, muy relacionada con una vida bohemia y relajada, con una reciente versión en las voces de Andrea Bocelli, junto a Edith Piaf, gracias a los avances tecnológicos, (Andrea Bocelli - La Vie En Rose ft. Edith Piaf  http://youtu.be/4REbp0s_G9w). Buscar un “rosa panameño”, me llevó a plazas, parques e isletas arboladas de la ciudad, encontrando también la información que en años atrás, árboles de especies como el roble, con brotes de flores rosadas, fueron plantados para definir el paisaje a lo largo de varias vías del país.  Desde hace tiempo, se pensó en un arreglo para el entorno de la ciudad donde los árboles regalaran año con año, un espectáculo de floración, que recreara los sentidos, ofreciera bienestar e invitara a incluir la naturaleza en las actividades diarias.  Hoy, la realidad es distinta, a veces los espacios donde todavía permanece este paisaje, son poco aprovechados, conocidos y se pierden entre un ritmo de vida agitado y un desarrollo con pocas zonas asignadas para tanto proteger, conservar y desarrollar este tipo de ambientes, donde bien podrían integrarse, las principales actividades de la población: Comercio, Turismo, Esparcimiento, y por qué no, hasta la vida laboral.


 

    No es nuevo hablar sobre este tema, dado que el desarrollo urbano que lleva varios años en el país, ha llevado también a preguntar sobre cómo será el crecimiento del entorno en el futuro. La verdad es que el concepto de la  “vida en rosa panameño” tampoco es absolutamente nuevo, tienen sus raíces años de existencia, poseen precedentes en lo que hoy todavía es parte de nuestro paisaje y cuando se descubre, se llega al encuentro de una vida más sana, más integral e incluso, más interesante.  Bien valdría la pena empezar a proyectar el futuro, en base a lo que ha demostrado tener su valor e importancia, desde tiempo atrás. Con incentivos, educación y dirección, “la vida en rosa panameño”, podrá ser más que una idea, o sueño, podrá ser una realidad diaria, al alcance de todos. Por ahora, les comparto el álbum en Facebook sobre el taller en acuarela, inspirado en la vida, en rosa panameño.
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.611214785572304.1073741825.147504161943371&type=1&l=85770c83de



 Un saludo en acuarela,
Melissa G.

@MelissaGuardiaV
www.panamaenacuarela.com